| |
| Acondicionamiento
y almacenamiento |
Después de la fase de deshidratación, las
semillas son acondicionadas en contenedores herméticos
(sobres de aluminio, botes de cristal herméticos,
tubos de cristal cerrados a la llama, ampollas o botellas
de cristal pyrex) capaces de garantizar durante mucho
tiempo la conservación. En los contenedores se
pone una pequeña cantidad de silicagel,
cuyo cambio de color en presencia de humedad permitirá
el control periódico del grado de deshidratación
de las semillas.
 |
 |
| Foto:
(a la izquierda) los frascos herméticos y transparentes
permiten verificar las condiciones de conservación
de las semillas evitando las manipulaciones inútiles;
(a la derecha) una alternativa al silicage, que puede
ser reemplazado por una etiqueta de papel con zonas
embebidas de una solución de gel de sílice
que cambia de color en función del porcentaje
de humedad (© 2005 Pietro Pavone - DBUC; E. Mattana
- BG-SAR, CCB). |
Las accesiones así acondicionadas son destinadas
a la:
-Colección activa, conservada
a temperatura de 0º a 10ºC; está constituida
por los lotes que serán utilizados a corto o medio
plazo para las actividades in situ (reforzamiento de poblaciones
o reintroducciones), siembra directa en el campo, actividades
de conservación ex situ (multiplicación,
intercambios de Index
Seminum etc.), o para los tests y diferentes
análisis de laboratorio.
-Colección base, conservada en
cámaras frías a temperaturas de -18º
C o inferior (IPBGR, 1985) y destinada a la conservación
de semillas a largo plazo; con estos lotes se efectuaran
solamente los controles periódicos, cada 5-10 años.
 |
| La
colección base se conserva en cámaras
frigoríficas donde las semillas permanecen viables
durante varios años. Foto: Istituto Agronomico
Mediterraneo di Chania (Creta). (© 2005 MAICh) |
Como en todas las fases anteriores, el
almacenamiento de semillas necesita de una disposición
adecuada y ordenada para evitar la pérdida de material,
de tiempo y de datos. Por ello, es necesario seguir las
siguientes reglas fundamentales:
- una planificación cuidadosa, para utilizar bien
el espacio disponible.
- la utilización de etiquetas numeradas, y de códigos
particulares de identificación.
- el control permanente de los equipos, para una intervención
rápida en caso de avería.